lunes, 7 de julio de 2008

Jefes buenos, jefes malos

Notando el hecho de que en el título a los jefes malos los puse con minuscula, se puede notar el cierto grado de desden hacia este tipo de entes, que por desgracia, para muchos de nosotros, empleados, tenemos que soportar a diario.
La historia no es muy desconocida... yo estaba bajo las instrucciones de uno de los mejores Jefes que haya conocido... humano.. competente...REALMENTE preocupado por el personal (en muchas ocasiones me tocó verlo pelear por beneficios para su gente) y sumamente exigente consigo mismo, lo cual te obligaba a tí a comportarte de la misma manera, y entregar todo tu esfuerzo de la mejor manera, con la mejor cara.
Por desgracias (si, desgracias, no azares) del destino, fué involucrado en un chisme del que hasta la fecha nadie conoce la verdad (aunque yo creo en su versión), y fué renunciado de la noche a la mañana, literalmente, sin darle una explicación y sin que ninguno de los altos jerarcas, de esos que existen en los edificios de Sta. Fe se dignara o atreviera a darle la cara o una razón...comenzó la caída.
Al poco tiempo uno de esos jerarcas (notese que lo sigo escribiendo con minusculas, ya saben que es intencional, pero no se los digan) nos presentó al sustituto de Jimmy, un "inge" salido no se de que empresa que nada tiene que ver con el ramo en el cual nos desarrollamos, un tipo obtuso..."muy preocupado por el personal"(este tipo le vino a dar un nuevo sentido a aquello de:dime de que presumes y te diré de que careces)...cuadrado...sin personalidad... y mejor le paro, porque no termino... lo peor de este "inge" es que tiene un enorme complejo de hugo sanchez:hechó por tierra todos los avances y logros que como empresa habíamos conseguido en varios años de trabajo duro.. duro en serio, y cuando sale de su oficina (no muchas veces se digna) lo hace para pavonearse de que él está rescatandonos, sacandonos del atolladero, que sin el no somos nada, que si la administración anterior..., pobre... pobre de el y pobres de nosotros.

En fin, como keja ya fué suficiente, creo que aquel que me haga el favor de leer esto hasta este punto podrá más o menos saber por donde voy, y entender un poco el final de esta pequeñita historia, historia que desafortunadamente se repite mucho en nuestro pais gracias a que siguen existiendo los compadrazgos, y los compromisos feos, termino con un reconocimiento muy grande para Jimmy, y a lo poco o mucho que le pude aprender en esos años: Gracias Jaime.

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