jueves, 17 de julio de 2008

Fragilidad...

Comienzo a escribir, pero aún no salgo de la sorpresa, de la congoja, o tristeza, o no se como llamarle...
Explico: desde la infancia uno cuenta con algunos amigos a los cuales la vida te mantiene de cierta forma ligado; aún cuando alcanzas la madurez, y se te da aquello de la familia, el trabajo, las deudas y todo aquello que te indica que te estás volviendo viejo (vaya, no eres tan joven despues de todo esto, o si? )persisten aquellas amistades, y suele pasar que no son presisamente las que más frecuentas, pero sí las que mas añoras, y extrañas...tal vez por todo lo que representan en recuerdos y porque prevalecen el tiempo.

En estos días recibí una terrible noticia que tiene que ver con uno de esos amigos, y que me obligó a recordar la fragilidad de todo este borlote al que llamamos "vida", resulta que la vida terminó para el padre de mi amigo, y terminó así, sin mas ni mas, de un instante al otro...el hombre que sale a trabajar..., y no regresa. No voy a mencionar los detalles.

Desde ese día no he visitado a mi amigo, y no lo he visitado simplemente por miedo, si, miedo a no saber qué decirle, miedo a quebrarme justo cuando lo que menos necesita son mas llorones, y miedo al mensaje que la "vida" nos está mandando a todos:la vida se acaba. Por otro lado he refleccionado un poco, y decidí que de una u otra forma tal vez podemos modificar la última imagen que guarden de nosotros aquellos que sigan en el borlote, y de una manera sencilla, aunque dificil: Expresar nuestros sentimientos, buenos o malos.

Y no se trata esto de una lección de vida de esas de los expertos, yo no soy experto en nada, más que en desperdiciar el tiempo, más bien es una decisión que tomo:siempre decir "te quiero" a quien quiero, porque no se cuándo sea la última vez que lo pueda decir, y cuando llegue ese día deseo que lo último que se haya escuchado de este servidor sea justo lo que sentía.

lunes, 7 de julio de 2008

Jefes buenos, jefes malos

Notando el hecho de que en el título a los jefes malos los puse con minuscula, se puede notar el cierto grado de desden hacia este tipo de entes, que por desgracia, para muchos de nosotros, empleados, tenemos que soportar a diario.
La historia no es muy desconocida... yo estaba bajo las instrucciones de uno de los mejores Jefes que haya conocido... humano.. competente...REALMENTE preocupado por el personal (en muchas ocasiones me tocó verlo pelear por beneficios para su gente) y sumamente exigente consigo mismo, lo cual te obligaba a tí a comportarte de la misma manera, y entregar todo tu esfuerzo de la mejor manera, con la mejor cara.
Por desgracias (si, desgracias, no azares) del destino, fué involucrado en un chisme del que hasta la fecha nadie conoce la verdad (aunque yo creo en su versión), y fué renunciado de la noche a la mañana, literalmente, sin darle una explicación y sin que ninguno de los altos jerarcas, de esos que existen en los edificios de Sta. Fe se dignara o atreviera a darle la cara o una razón...comenzó la caída.
Al poco tiempo uno de esos jerarcas (notese que lo sigo escribiendo con minusculas, ya saben que es intencional, pero no se los digan) nos presentó al sustituto de Jimmy, un "inge" salido no se de que empresa que nada tiene que ver con el ramo en el cual nos desarrollamos, un tipo obtuso..."muy preocupado por el personal"(este tipo le vino a dar un nuevo sentido a aquello de:dime de que presumes y te diré de que careces)...cuadrado...sin personalidad... y mejor le paro, porque no termino... lo peor de este "inge" es que tiene un enorme complejo de hugo sanchez:hechó por tierra todos los avances y logros que como empresa habíamos conseguido en varios años de trabajo duro.. duro en serio, y cuando sale de su oficina (no muchas veces se digna) lo hace para pavonearse de que él está rescatandonos, sacandonos del atolladero, que sin el no somos nada, que si la administración anterior..., pobre... pobre de el y pobres de nosotros.

En fin, como keja ya fué suficiente, creo que aquel que me haga el favor de leer esto hasta este punto podrá más o menos saber por donde voy, y entender un poco el final de esta pequeñita historia, historia que desafortunadamente se repite mucho en nuestro pais gracias a que siguen existiendo los compadrazgos, y los compromisos feos, termino con un reconocimiento muy grande para Jimmy, y a lo poco o mucho que le pude aprender en esos años: Gracias Jaime.